
Años han pasado ya desde que obtuviese mí primer registro psicofónico, parece como si esas supuestas voces del más allá ya me conocieran y de vez en cuando se dignasen a dejarme algún mensaje.
Para la experimentación psicofonica es necesario todo un “aparataje” cualquier soporte de grabación no resulta apropiado. Analógico o digital, lo importante es la calidad, la cual nos mantendrá alejados de errores. En mis primeros artículos y comentarios siempre he apuntado a que cualquier sistema de grabación es apto para la captación de estas voces, pero una cosa es experimentar y otra muy distinta investigar, en todos estos años he tenido oportunidad de contrastar opiniones con muy diversos investigadores de este fenómeno, a algunos nostálgicos poco les importa la procedencia de estas voces, el como se acoplan al grabador o como y quien actúa de intercomunicador entre dos supuestas realidades, la única pretensión para ellos es grabar y grabar, mostrar estas voces, sean psicofonías o no en los más posibles medios de comunicación para acrecentar su ego y para que se les tenga por “grandes investigadores” pero insisto, una cosa es investigar y otra ser coleccionista de voces, un simple registro de unos segundos de duración puede darnos horas de trabajo en nuestro laboratorio, y tal y como apuntaba al principio, parece lógico que cualquier sistema de grabación acabe siendo apto para este menester, pero con la experiencia de estos años y sobre todo con las horas dedicadas a este fenómeno, estoy en condiciones de contra decirme a mí mismo, a día de hoy estoy convencido de la necesidad del empleo de soportes de grabación de calidad alta, es curioso como a menudo que un experimentador pasa a investigador empleando soportes de más calidad se reduce el número de grabaciones obtenidas.
Es necesario transmitir a los interesados en la psicofonía, la verdad de un fenómeno poco habitual, así como es del todo necesario conocer el sonido y cuantos elementos usamos para la experimentación. Muchos escuchamos y leemos artículos referentes al tema psicofónico, donde los supuestos investigadores muestran sus logros, pero para que un registro pueda ser tenido en cuenta no basta con mostrar el audio, si no debe acompañarse del registro de incidencias así como la anotación de los factores que puedan influir en la grabación, así como cualquier otro punto que pueda ser considerado de interés para el posterior análisis de la psicofonía así como la elaboración de una estadística, lamentablemente casi nadie realiza las pruebas psicofónicas con unas mínimas y ciertas garantías.
No se a demostrado si se obtienen mayor cantidad de registros psicofónicos en sistemas analógicos o digitales, durante mis experimentaciones, ambos han resultado válidos, lo importante, una buena frecuencia de muestro y seguir las normas de precaución adecuadas. Es imprescindible el uso de grabadoras de calidad media o alta, dictáfonos o similares con formatos de compresión por debajo del mp3 no son aptas para el tema psicofónico y aunque estas graben en formato mp3 hay que tener muy en cuenta la frecuencia de muestreo ya que ella es el índice de la calidad de grabación, para que un registro sean tenido en cuenta obligatoriamente se han de seguir unas determinadas y aunque sea mínimas condiciones de seguridad, como el silencio, por ejemplo, aplicar el método científico comienza por algo tan simple como el sentido común, y ante cualquier duda, no admitir el posible registro, si las condiciones del ambiente no son de silencio total, nunca podremos tener en cuenta ninguna clase de ruidos o golpes, también conocidos como raps, las voces aunque sean susurrantes pueden dar lugar a equívocos y falsos registros, pero sobre todo hacer hincapié en la calidad del soporte de grabación, son muchas las grabadoras que aun siendo digitales, hay que recordar que digital no es sinónimo de mayor calidad, incorporan gran cantidad de ruido de fondo, además que si utilizan formatos de gran compresión para aprovechar la memoria, el sonido queda distorsionado y con matices diferentes a la voz original, lo cual nos puede hacer parecer un registro psicofónico, cuando en realidad se trata de una voz humana, esto he tenido oportunidad de comprobarlo en diferentes ocasiones, tras grabarse una voz con un dictáfono y ser dada por un registro válido por dos investigadores, este fue rechazado por mí, ya que entre la misma grabación de un dictáfono y una grabadora Zoom H4 la diferencia era más que notable, en el dictáfono una voz como ronca se escuchaba, muy parecida a los patrones clásicos de la psicofonía, sin embargo en la Zoom H4 se escuchaba a la perfección mí voz, en otra ocasión y antes las cámaras de Antena · T.V un sonido extraño había sido captado en las grabadoras, la solución de la mano de mí grabadora Zoom, en donde se escuchaba con total claridad que ese supuesto “sonido paranormal” no era más que el sonido de las tripas de uno de nosotros.
Experimentación psicofónica en el “Panteón de los Guijarro” (Alicante).
Grabación durante “La noche de las psicofonías” programa de radio “El Último peldaño” presentado y dirigido por Joaquín Abenza. Las grabadoras de calidad nos muestran un sonido real y claro, con lo que parece que el sonido psicofónico huye de ellas, lo cual no es para nada cierto, pero es que este fenómeno no es tan habitual, ir a un lugar en donde en ocasiones el único misterio es que está abandonado y obtener decenas de registros, desde luego no son creíbles para mí, y no por que yo no los obtenga, si no por que este fenómeno es como todos los de índole paranormal, un fenómeno escurridizo y aleatorio, esas decenas de inclusiones lo más probable es que sean errores, un sistema de grabación es más sensible que el oído humano, así es capaz de grabar sonidos de los cuales no se percate nuestro oído.
Fran Recio (19-6-©2011)
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