El santo sudario de Oviedo es conocido también como el pañolón de Oviedo, reliquia de la iglesia católica que se encuentra en la actualidad en la catedral de Oviedo.
Es un lienzo de lino blanco, arrugado y sucio de forma rectangular, con unas dimensiones de 83 x 53 cm.

Sudario de Oviedo
Es el lienzo con el cual se supone fue cubierto el rostro de Cristo después de la crucifixión, recordemos que la ley judía mandaba que si el cadáver de un reo estaba desfigurado, el rostro debía ser cubierto con un sudario.
Las reliquias pueden llegar a ser fundamentales, pueden apoyar la fe, ciertamente existen cientos de reliquias repartidas por todo el mundo, cientos de clavos de la cruz de Cristo, miles de astillas del madero e incluso una pluma del espíritu santo son veneradas, sin embargo tan solo dos son las que actualmente pueden dar indicios de verdaderas, la síndone de Turín y la que nos ocupa, el santo sudario de Oviedo.
El pañolón de Oviedo muestra manchas de sangre del tipo AB, el mismo tipo de las manchas de sangre de la sabana santa. A diferencia de la Síndone de Turín en este sudario no aparece la impronta del rostro, tan solo las manchas de sangre que si se superponen a las de la síndone estas parecen coincidir, como si ambos sudarios hubiesen cubierto un mismo rostro, aun que estas coincidencias hay que decir que no están matemáticamente comprobadas, pero existe una alta probabilidad de que así sea.

Sudario de Oviedo en relieve, donde se aprecian las manchas.
El sudario de Oviedo debe también su importancia a su veracidad histórica.
En España se puede verificar la existencia del sudario desde el siglo VII antes resulta su historia algo incierta. Los apóstoles guardaban un arca con las reliquias de Jesús, más tarde ante la invasión Persa el arca probablemente sería llevada hasta Egipto para ser allí custodiada, posteriormente llegaría a España. De Toledo y coincidiendo con la invasión de los musulmanes un nuevo arca saldría con las reliquias de esta ciudad para llegar a Asturias, aproximadamente entre los años 812-842, después el arca pasaría definitivamente a ser depositada en la catedral de Oviedo, donde se encuentra en la actualidad y es objeto de veneración pública los viernes santos, fiesta de la exaltación de la cruz, 14 de septiembre y 21 de septiembre.
De ser una reliquia verdadera el santo sudario y de coincidir este con la síndone de Turín, haría imposible que la sabana santa fuese una falsificación medieval, ya que existen documentos escritos acerca de la conservación del pañolón de Oviedo que datan de 1075.
En la actualidad podemos observar en el sudario, arrugas y quemaduras de vela, deterioros por haberse doblado y desdoblado en diversas ocasiones, así como pequeños agujeros de clavos para la sujeción del lino. Gran suciedad y manchas que coinciden con la nariz y boca del rostro de un cadáver, también se observan manchas circulares que se atribuyen a la corona de espinas que llevó Cristo.
Las pruebas científicas:
En 1999 se llevó a cabo un estudio sobre la relación entre ambos sudarios, el de Oviedo y la Síndone de Turín, basándose en las manchas de ambos lienzos y llegando a la conclusión de que ambos grupos sanguíneos coincidían, del tipo AB así como las manchas también coincidían si se sobreponían, por lo que ambos lienzos cubrieron un mismo rostro.
Investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén advirtieron de la presencia de polen del mismo tipo y época que los de la sabana santa, también se detectaron las siluetas de diferentes flores provenientes del entorno de Jerusalén, de los meses de marzo o abril. En la parte frontal hallaron vestigios de Gundelia Tournefortii, exclusiva del área de Jerusalén en esta época y que podría coincidir con el área frontal de la corona de espinas de Cristo.
Según la leyenda fue precisamente Santa Verónica quien limpió el rostro de Jesús.
Santa Verónica:

Santa Verónica, quien limpió la sangre del rostro de Jesús.
Se celebra el 12 de julio.
Santa Verónica es modelo de misericordia. En el camino de Jesús hasta el Calvario, muchos permanecieron impasivos, pero ella enjuagó el rostro de un Jesús agotado con su velo, tal acción es recogida en la sexta estación del Vía Crucis.
Algunos detractores advierten que la presencia de polen no es una prueba concluyente ya que mostraría por donde pasó el lienzo, pero no donde fue confeccionado, además las siluetas de determinadas flores están muy deterioradas pudiendo dar a error, pero para mi lo más intrigante es que si ambos lienzos cubrieron un mismo rostro, por que aparece la impronta en la sabana santa de Turín y no en el sudario de Oviedo, si la impronta de la síndone fue por radiación ¿por que esta no afectó al sudario de Oviedo?
Francisco Recio. 29-3-2008
© 2008 Francisco Recio.