
Cuando me adentré por primera vez y he de reconocer que en veces posteriores también, noté una extraña sensación agridulce, pero no por temas paranormales ni de misterio, si no por ver un tan bello lugar, abandonado a su suerte y necesariamente presa de incivilizados visitantes que día a día, noche tras noche se dedican a destrozarlo todo. No son pocas veces las que lugares análogos a este son presa también de los supuestos investigadores del misterio, ávidos de sensacionalismo y ganas de ver en donde no hay, o al menos en donde no lo pueden probar, por el echo de que un lugar como este caiga en abandono y más aun por ser de tema religioso, eso no significa que habite en él el misterio y los fenómenos paranormales, eso sí, es normal y así debe ser, el que se hagan investigaciones. El lugar desde luego invita a soñar, su inmensidad y “su buen estado” que durará poco, son alicientes para el fotógrafo aficionado a este tipo de lugares, ciertamente también para los grupos que se dedican a las expediciones de abandonados. Los antecedentes históricos muestran quienes estaban a cargo de estas instalaciones y a que se dedicaban (Comunidad Escolapia de Alella, 1916-2000)
Como uno puede observar, aparte de una historia movida de cambios de directores y de adaptación de las instalaciones, no aparece ningún elemento que haga sospechar nada relacionado con lo insólito, no obstante en casi todos los lugares y más en estos con larga y movida historia, forzosamente habrán albergado en algún momento algún suceso trágico o cuanto menos emotivo, pero esto no aparece destacado en la prensa ni he hallado referencias fiables, tampoco es justo imaginar historias posibles, como ha sucedido en otros lugares, del tipo de abusos o malos tratos, ya que el mismo ayuntamiento de Alella reconoce la labor de la escuela otorgándole una medalla, cosa que no hubiese sucedido si la conducta de quienes dirigieron la escuela así como de sus profesores no hubiese sido intachable, tal y como fue, una escuela y un profesorado, clérigos o no, dedicados a la noble tarea de la enseñanza, por lo que desde aquí mí reconocimiento expreso a todas las personas que se dedicaron con esfuerzo y trabajo a enseñar. En su interior hemos realizado diferentes pruebas psicofónicas de las cuales se están analizando las grabaciones, no obstante lo registros, mayormente aportan datos a la investigación psicofónica en si, y no a los lugares, en algunas ocasiones los mensajes pueden ser relacionados con el lugar, pero esta relación se sustenta muy mínimamente. Minerva y yo mismo, así como otros compañeros fuimos testigos del abrir y cerrar de unas puertas, al parecer obedeciendo En otra ocasión realizamos varias experiencias ouija, todo y que últimamente abogo por no realizarlas ya que estoy convencido de que aportan bien poco a la investigación, no obstante es bueno realizarlas con personas que se adentran por primera vez ante un fenómeno cargado de leyenda y mitos y estas personas primerizas son testimonios en primera persona de lo que realmente acontece y de cómo se desarrolla una sesión de ouija. En nuestras experiencias, nada fuera de lo habitual, se nos mostraban diferentes personas desencarnadas transmitiéndonos mensajes, los cuales no reproduciré en este artículo por no considerarlos como veraces y por tener unos contenidos, unas respuestas que podrían ser ofensivas para cuantas personas trabajaron en Pro de la enseñanza en este seminario. Nuevamente me encuentro buscando indicios de supuestos rituales oscuros, en primera instancia nada me hace sospechar que se hayan realizado en su interior, como siempre podemos encontrar grafitis obscenos, alguna pintada tipo 666 o cruz invertida, muy típicas del vandalismo, aunque reconozco que determinados grafitis casi parecen obras de arte. Ni tan siquiera en la capilla de la planta baja en donde podemos observar una gran cruz de madera, esta se encuentra invertida, ningún resto de velas, más que las usadas en determinadas estancias por las personas que buscan cobijo en su interior, en resumidas y después de recorrer en varias ocasiones todas las estancias, nada que haga presagiar ningún tipo de ritual ni oscuro, ni blanco. Evidentemente tampoco se puede asegurar con total certeza que no se hayan realizado en su interior rituales de supuesta magia negra, sin embargo, el lugar es fácilmente accesible y muy cercano a la población, es más está dentro de ella, y es habitualmente frecuentado sobre todo por grupos de jóvenes, de esta manera quienes se propusiesen realizar prácticas oscuras tendrían muy en cuenta que fácilmente podrían ser sorprendidos, cosa que desde luego no agrada a este tipo de grupos, hay que tener muy en cuenta que los grupos satanistas, o al menos una gran parte de ellos buscan el ridiculizar, menospreciar y hacer sacrilegio de los lugares sagrados por el catolicismo o cristianismo, pero sobre todo los cementerios y lugares “sagrados” en activo, los ya abandonados no tienen tanto valor para ellos, por otra parte estos rituales necesitan su tiempo y como antes apuntaba es un lugar bastante transitado. Las sensaciones de las personas que se adentran en este tipo de lugares son muy tenidas en cuenta por mí, pero aparte de una especie de pena por un lugar de tanta belleza y de encontrarse abandonado a su suerte, yo mismo no he tenido sensaciones especiales, pero reconozco que no me considero sensitivo, aun así otras personas que sí me consta que lo son no me han comunicado sensaciones especiales. No siempre que nos adentramos en un lugar lúgubre o especialmente potencial para el misterio o los fenómenos paranormales, nos encontramos con ellos, ciertamente el fenómeno paranormal existe, pero desde luego no es tan habitual ni reside en todos los lugares abandonados, sean o no de tipo religioso, no obstante, nuestra intención, volverlo a visitar y realizar más pruebas, aunque ya intuyo, que aparte de las psicofónicas, estas serán negativas. El lugar, no obstante es de gran belleza y aun en abandono se puede intuir su grandeza y su arte, por ello adjunto a continuación fotografías del lugar, de un recorrido “mágico” por la belleza de un seminario abandonado.
Fran Recio (19-8-2011) ©2011
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